La comunidad Otomí asentada en la Ciudad de México se vio afectada por daños en los predios que habitan en las colonias Roma y Juárez.

Además de confrontar la posible pérdida de sus casas, han tenido que soportar el hostigamiento y el clasismo de vecinos asentados en la colonia Condesa.

Las Brigadas Autónomas han lanzado un comunicado exigiendo respeto a las comunidades indígenas afectadas por el sismo y convocado a la solidaridad permanente sin distinciones raciales o de clase social.

Alto al desprecio racista, la discriminación y el intento de despojo territorial y desplazamiento forzado de las familias Otomíes en la colonia Condesa.

El capital y el Estado están aprovechando la tragedia generada por los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017 para tratar de establecer un control social y territorial sobre las víctimas. Los mexicanos ya saben que el Estado favorece el cártel inmobiliario y puede despojarlos de sus terrenos en beneficio de la especulación y la ganancia capitalista.

Por esa razón, normalmente los damnificados, ante la imposibilidad de vivir dentro de sus casas, derruidas o dañadas, procuran permanecer en campamento cuidando sus bienes muebles del saqueo y su terreno del despojo.

Entre los damnificados por el sismo del 19 de septiembre, están familias de la comunidad y del pueblo Ñañu (Otomí), en predios de las Colonias Roma (En campamento en la calle Guanajuato #200; y habitando nuevamente el edificio ubicado en Zacatecas 64) y en Juárez (calle Roma #18 y Turín).

Los afectados han acampado en la calle y enfrentan no solamente la indiferencia y el desprecio del Estado y el capital, sino también el racismo, el clasismo, la discriminación, el desprecio y las calumnias de algunos vecinos de la colonia Condesa

. Estos vecinos han lanzado una campaña de calumnias contra las familias otomíes, llamándolos ladrones y pidiendo que la policía se los lleve. Con ellos, con los compañeros Ñañus, está una concejala del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), Marisela Mejía.

Pedimos a quienes tienen familiares, amigos o conocidos en las colonias Condesa y Roma que les hablen, escriban, expliquen que pretender expulsar a los otomíes de sus colonias es violatorio de los derechos humanos y de los derechos que como pueblos indígenas tiene estas comunidades.

Pedimos a todos los mexicanos no racistas y solidarios acompañar a nuestros compañeros Ñañus, siguiendo el ejemplo de maestros democráticos y civiles que apoyan al Congreso Nacional Indígena (CNI), quienes desde Guanajuato y Querétaro trajeron acopio de víveres para los campamentos Otomíes.

Fuente: argumentopolitico.com / Foto: De Internet