Como en el sexenio anterior, la Procuraduría General de la República (PGR) sustenta la mayor parte de la acusación por delincuencia organizada y lavado de dinero contra el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, en un testigo colaborador.

La figura fue utilizada de manera indiscriminada por la institución para acusar a servidores públicos en años anteriores; sin embargo, al no tener sustento sus casos, se vinieron abajo. Hoy, la PGR recurre a la misma práctica contra Duarte.

Se trata de Alfonso Ortega López, cercano al ex mandatario y que formó parte del grupo de personas reclutadas por él para mover el dinero del erario.

La PGR cuenta con dos declaraciones de Ortega López, donde señala a los principales amigos de Duarte como prestanombres para adquirir propiedades o crear empresas “fantasma”.

También menciona que en 2015 transfirió recursos de la Secretaría de Educación por una cantidad de 350 millones de pesos a varias empresas.

Fuente: http://www.elgrafico.mx