A pesar de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) gastará este año más de 546 millones de pesos anuales en remunerar a 146 plazas de élite, con salarios que superan los 250 mil pesos brutos mensuales, no ha anunciado ninguna medida de austeridad.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de 2017, además de los magistrados de las salas superior y regional existen otros puestos que reciben jugosas remuneraciones, como los secretarios general de acuerdos y administrativo, el coordinador de asesores y el secretario general de la presidencia, así como el contralor interno y el subsecretario general de acuerdos.

El Instituto Nacional Electoral (INE) anunció el pasado miércoles la cancelación de su proyecto de construcción de las torres gemelas, que reinyectará al erario mil 70 millones de pesos, así como la reducción en 10 por ciento de los sueldos de los altos mandos, pero hasta el cierre de esta edición, el Tribunal Electoral no había dado a conocer ninguna medida similar.

De los 3 mil 125 millones de pesos presupuestados para el TEPJF, 74 por ciento es para el pago de servicios personales a mil 800 plazas, según el documento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En esta plantilla están casi 150 funcionarios cuyas percepciones brutas oscilan desde los 6.7 millones de pesos anuales obtenidos por cada magistrado de la sala superior, hasta los 3 millones 79 mil 450 pesos de un secretario de estudio y cuenta.

Encabezan este grupo los siete magistrados de la sala superior, que en conjunto reciben 47.3 millones de pesos anuales, además de viáticos y otras prestaciones para el cumplimiento de su encomienda.

Cada año un magistrado de sala superior percibe en total 4.5 millones de pesos netos, descontando el impuesto sobre la renta (ISR) retenido, lo que si se divide entre 12 meses suma 380 mil 406 pesos.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación destina otros 102.9 millones de pesos a cubrir los sueldos, prestaciones y otro tipo de gratificaciones a 24 magistrados de salas regionales, aunque esa cifra podría ser inferior, porque faltan varios nombramientos.

La bolsa más grande es para el pago de 71 secretarios de estudio y cuenta, que en conjunto representan 218.8 millones de pesos. En esta lista se incluyen 11 coordinadores, a quienes les corresponde por año 45.8 millones de pesos, y 10 directores generales, que representan 38.8 millones. Otros 27 millones de pesos son para cubrir los sueldos de siete secretarios instructores.

Para este año, el tribunal además contempló otorgar un ‘‘incremento a las percepciones’’ de 5 por ciento bruto a los servidores públicos de este órgano jurisdiccional.

Fuente: jornada.unam.mx / Foto: Yazmín Ortega Cortés