La agencia Proceso reveló este jueves que las concesiones para las obras preliminares del Nuevo Aeropuerto Inernacional de la Ciudad de México” (NAICM), fueron entregadas a empresas vinculadas a priistas y al Grupo Atlacomulco, facción de la que procede el actual usurpador Enrique Peña Nieto.

Las concesiones son gestionadas por el régimen usurpador a través del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), una empresa con participación –recursos públicos– mayoritariamente estatal, responsable de adminstrar el proyecto del NAICM.

Hasta el momento, el GACM ha otorgado al menos tres licitaciones de la primera etapa a empresas del priismo mexiquense, según detalla el reportaje de Arturo Rodríguez García en Proceso.

La primera de ellas es Transportaciones y Construcciones Tamaulipecos (Tracotamsa), a la que el GACM otorgó el pasado 16 de diciembre la licitación por MÁS DE 608 MILLONES DE PESOS para construir los caminos provisionales del NAICM.

Proceso ya había detectado que con la llegada de Peña Nieto a Los Pinos, Tracotamsa comenzó a prosperar de forma inusitada, pues hasta antes del actual régimen usurpador, la empresa había operado solamente en el violento estado de Tamaulipas, territorio PRI por excelencia.

“En el primer trienio del gobierno de Peña Nieto, [Tracotamsa] ha obtenido 17 contratos, los mismos que consiguió en la década precedente, pero obtuvo casi el doble de ingresos, pues entre 2013 y 2015 acumula ya 2 MIL 890 MILLONES DE PESOS”, destaca el medio aquí citado sobre el repentino “éxito” de la empresa tamaulipeca tras la imposición de Peña.

Tracotamsa es propiedad de Rolando Cantú Barragán, primo ni más ni menos que de Juan Armando Hinojosa Cantú, propietario de Grupo Higa, la “empresa amiga” de Peña Nieto que financió las lujosas mansiones de Peña Nieto en Sierra Gorda 150, y de Luis Videgaray en Malinalco. De hecho, tras destaparse la cloaca de la casa blanca de Peña Nieto, Grupo Higa quedó fuera del consorcio que había obtenido un importante paquete de licitaciones del NAICM. Pese a ello, la familia de Hinojosa Cantú no se quedó fuera de la rapiña.

Las siguientes tres empresas beneficiadas con un fuerte paquete de obras en la primera fase de licitaciones, anunciado también el 16 de diciembre, son Omega Construcciones Industriales, Calzada Construcciones (Calco) y Construcciones y Dragados del Sureste (Cydssa).

La investigación de Proceso reveló que Omega Construcciones Industriales es parte del Grupo Omega, propiedad de Jorge Miguel Melgarejo Hadad, que ya tiene contratos asignados para la tercera etapa del tren interurbano México-Toluca, otra obsesión de Peña Nieto para enriquecer a amigos y compadres de su grupo, pues los constructores favorecidos son cercanos a la élite política mexiquense y a las empresas relacionadas con ella. Baste mencionar a la española OHL, que tiene una buena tajada en ese proyecto.

Calco es propiedad de Alejandro Calzada Prats, hijo del priista tabasqueño Feliciano Calzada Padrón, colaborador muy cercano de Roberto Madrazo Pintado. Por su parte, Cydssa está encabezada por Sergio Roberto Valenzuela Aguilera. Calco y Cydssa son una especie de filiales tabasqueñas de Hidrovías y Carreteras (Hycsa), que a su vez tiene una sociedad permanente con La Peninsular, propiedad de Carlos Hank Rohn, hijo del finado fundador del Grupo Atlacomulco, Carlos Hank González.

Así, el consorcio priista Omega-Calco-Cydssa fue beneficiado con un contrato millonario –modesto, a decir de Proceso, comparado con los más de 6 mil millones de pesos que se pretenden despilfarrar a largo plazo– para realizar obras de carga, acarreo y desazolve, por un monto no revelado hasta el momento.

De igual manera, esas tres empresas también han registrado tendencias a la alza en las concesiones de obra pública desde que Peña Nieto usurpó la presidencia, y por tanto, en sus ingresos con dinero de todos los mexicanos.

Proceso recordó que tras destaparse la cloaca pestilente de la casa blanca, se canceló la licitación ya otorgada al consorcio integrado por Grupo Carso, de Carlos Slim; ICA, de Bernardo Quintana; Prodemex, del priista Olegario Vázquez Raña; Marhnos, de Nicolás Mariscal Servitje (Grupo Servitje); Tradeco, de Federico Martínez; Grupo Higa, de Hinojosa Cantú; Grupo Gia+A, del cuñado de Carlos Salinas de Gortari, Hipólito Gerard; y La Peninsular, del priista Hank Rohn.

Sin embargo, en ese grupo también participaba la constructora de Héctor Ovalle, Compañía Contratista Nacional (Coconal), a la que el GACM sí asignó un contrato por MIL 762 MILLONES DE PESOS para la nivelación y limpieza de terreno.

Por otra parte, el semanario señaló que, aunque el régimen usurpador presumió que durante los procesos licitatorios adoptó los lineamientos de transparencia y rendición de cuentas recomendados por la OCDE, el GACM no transmitió en directo los fallos de las licitaciones, como se establece en las recomendaciones. En vez de ello lo hizo en fechas diferidas, como tratando de ocultar el patrón evidente en la entrega de los contratos: los vínculos de las empresas ganadoras con el priismo en el Estado de México.

 

Fuente:notigodinez.com

Comentarios