Con apenas unos minutos en Culiacán, Diego Armando Maradona tuvo su primer enfrentamiento con la prensa.

Al salir del aeropuerto de la capital sinaloense, el Pelusa en una actitud retadora tomó por el cuello a un camarógrafo de TV Azteca.

Diego trató de abrirse camino entre micrófonos y cámaras que lo rozaban en su llegada a la ciudad donde vivirá para dirigir a Dorados.

Escondido detrás de unos lentes rojos, con una gorra y bufanda de su nuevo equipo, el campeón del Mundial de México 1986 también rechazó a los aficionados que se trataron de fotografiar con él.

El amontonamiento molestó al argentino, que ya dio muestra que no será muy amable. Genio y figura hasta la sepultura.

fuente: https://www.elimparcial.com – imagen de: internet