Los electores del Estado de México definirán en junio si votan en contra del PRI o lo dejan gobernar un sexenio más, que se sumará a los 90 años de hegemonía de ese partido en la entidad. La solución está en las masas más empobrecidas que han sido el botín del tricolor a través de la compra del voto durante décadas, dijeron politólogos a SinEmbargo.

 La población más empobrecida tiene en sus manos la decisión de sacar al priismo del poder en el Estado de México donde ha estado durante los últimos 90 años; o vender su voto a la maquinaria del partido que en cada elección alista una operación para la compra del sufragio, dijeron analistas y politólogos. En una entidad en donde más de la mitad de la población vive en situación de pobreza y vulnerabilidad, los electores se verán en la disyuntiva de vender su voto a cambio de una despensa, láminas de cartón, tinacos o monederos electrónicos; o a acudir libremente a una casilla y decidir por la alternancia.

 “En esta coyuntura concreta, con un mexiquense que está viendo un Gobierno fallido de [Presidente] Enrique Peña Nieto, es posible que se refleje en la votación en el Estado de México. Hay posibilidades de que finalmente el PRI pierda su hegemonía en esa entidad. Por supuesto la presencia de una fuerte afluencia de votante puede ser un factor determinante para ello, pero eso no significa que el PRI esté derrotado, menos cuando hay una gran operación del Gobierno federal y estatal para la compra, inducción y coacción del voto mediante el uso abusivo de los programas sociales, el reparto ilegal de despensas y tarjetas electrónicas”, dijo Eduardo Huchim May, experto en el sistema político mexicano y ex consejero en el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).

El padrón electoral del Estado de México, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), es de 11 millones 390 mil 406 electores. Y la mayoría de ellos son pobres. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) detalla, en su último informe que data de 2014, que el 46.6 por ciento de la población en la entidad vive en situación de pobreza, es decir 8 millones 269 mil personas; unos cuatro millones más, 23.7 por ciento de los mexiquenses son vulnerables por carencias sociales; y 9.3 por ciento (un millón 554 mil personas) son vulnerables por el ingreso.

 Ivonne Acuña Murillo, profesora del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana, detalló que el voto duro del PRI está entre las personas de escasos recursos, con altos niveles de pobreza, carentes de estudios y mayores de 50 años. “Eso explica que el PRI siempre haya gobernado desde que existe en el Estado de México y que no haya alternancia.

Si algo tienen los priistas en el Edomex es estructura y esa maquinaria se va a movilizar. Veo difícil que el Instituto Electoral del Estado de México [IEEM] pueda frenar la compra del voto. Habrá que ver si es neutral y logra frenarla, porque en las elecciones federales no hubo manera de parar la compra de votos con las tarjetas Soriana”, explicó.

De acuerdo con la definición de situación de pobreza del Coneval, una persona es pobre cuando tiene al menos una carencia social debido a un ingreso insuficiente, es decir: rezago educativo, falta de acceso a servicios de salud, a seguridad social, calidad y espacios de vivienda, servicios básicos en sus hogares y poco acceso a la alimentación.

Fuente: argumentopolitico.com / Foto: De Internet